De mí para ti: Esa rayita chunga

Osiris maldice a quien lee y no comenta òÓ!

Esta va para un amigo, para un camarada, para un compañero, para un hermano.

Te dije que lo iba a poner y aquí lo tienes, de mano del inigualable y siempre lúcido Arturo Pérez Reverte, una de las pocas personas que me inspiran día a día.

Deja de hacer el tonto, céntrate y cuando lo pases mal tira de los amigos, que estamos para lo bueno y para lo malo. Esa es la diferencia entre colega y amigo. El colega te ríe las gracias, el amigo te da la ostia cuando te la tiene que dar. Avisado quedas.

===
Vamos a poner las cosas claras, tío. No te voy a decir nada que no sepas. Pero tu madre me pide que te resuma la película. Según ella, con veinte años te pones de perico hasta las cejas. ¿Quieres que te lo diga con sus mismas palabras? Sin pegas te lo repito: «Mi hijo está hundiéndose en el mundo de la coca y nos está arrastrando a nosotros al infierno». ¿Te reconoces en el retrato? Fíjate lo acojonada que estará, la pobre, para contarme eso. Y contármelo así. También cuenta que me lees desde hace tiempo. Lector acérrimo, te llama. Y ahí me pilla por los huevos, porque de eso a llamarte amigo mío no cabe el canto de un euro. ¿Comprendes? Me implica y me compromete. Un amigo tuyo se está jodiendo la vida con la puta coca, viene a contar –en traducción libre, claro, porque tu vieja no habla así ni de coña–, así que dile algo. Y aquí me tienes, oye. Diciéndotelo.

Vaya por delante que comprendo lo fácil que es. Te vas de fiesta con tu churri el sábado por la noche, empiezas la marcha, pillas un ciego entre música y baile, y siempre hay un amigo, o tú mismo, que tiene a mano treinta mortadelos para medio gramo; y como en este país de mierda todo cristo trapichea con perico sin que pase nada, te basta mirar alrededor y encuentras suficiente para empolvaros tú y tu cari, y encima aún queda para un nevadito como postre. Eso también lo comprendo. Las pirulas, como a estas alturas sabe todo dios –menos los retrasados mentales que aún las engullen–, tienen muy mal rollo y te hacen polvo; y cuando mezcla, la peña palma que te rilas. Por otra parte, si te emporras te vas abajo y se acaba la fiesta. Así que el perico parece lo adecuado. ¿Verdad? Te pones hasta las patas de alcohol, luego te metes una raya, y acto seguido te comes el mundo, tan lúcido y despejado como si acabaras de salir de la ducha. Pero tiene truco, tío. Te lo juro. Es como jugar al póker con el diablo de tahúr. A la larga siempre pierdes.

Puedes perder, sin más, en la primera mano. Que pasa mucho, por cierto. A tu edad uno se cree inmortal. Invulnerable. Metes a tu pavita en el Focus o el Ibiza, lo pones a ciento ochenta y te crees lúcido y despejado. Yo controlo, dices. Nos vemos en tal sitio para seguir la fiesta. Y donde te ven al día siguiente es en las páginas de sucesos, colega, con la gente que mueve la cabeza y dice: otro gilipollas que no sólo palmó él, que todavía, sino que palmó con la novia, con dos amigos y con un pobre hombre que venía en dirección contraria, camino del trabajo, a las seis de la mañana. Otro cretino irresponsable que, ignorando el valor de la vida, la derrochó estúpidamente y se la quitó a unos cuantos más. Un tiñalpa cutre que, como decía Clint Eastwood en Sin perdón, perdió cuanto tenía y también cuanto podría llegar a tener. Y ese será tu epitafio, amigo. Todos nos iremos un día. Sí. Pero tú te habrás ido mucho antes. Como un carajote, que dicen los andaluces. Como un imbécil.

También queda la segunda posibilidad, y no sé cuál es peor. Puede que tengas suerte y sobrevivas. Te harás mayor, tendrás un curro, te casarás o lo que sea. Y aunque eres un tío seguro y dices que controlas, que sólo es de sábado en sábado y etcétera, llegará un momento en que no podrás hacer nada importante sin cantar línea en ese bingo. De eso dependerá la concentración, la lucidez, la energía. Serás un esclavo toda tu vida, o la vida que te quede por vivir. Porque ésa es otra. La coca rompe los sesos, colega. Ese anuncio del gusano que se mete por las napias es, por una vez, verdad de la buena. Cuando de tanto dejarlo para más tarde tengas el tabique nasal hecho polvo, cuando sangres como un gorrino y te pases el día sorbiéndote los mocos con la gente mirándote entre compasiva y asqueada, y necesites empericarte, no ya con medio gramo un fin de semana, sino con un gramo diario, y se te vaya la viruta en pagarte las dosis –echa cuentas en euros y acojónate, colega–, lamentarás no haberte conformado aquellos sábados con unas cervezas. Si no reaccionas a tiempo, te habrás convertido en una piltrafa. Y lo que es peor: lo sabrás cada vez que te mires al espejo. Para entonces puede que me sigas leyendo, si aún le doy a la tecla. Igual sí, igual no. Pero si quieres que te diga la verdad, me importa un bledo que a esas alturas me leas o no, porque ya no serás ni sombra de lo que eres. Ni yo estaré orgulloso de llamarte amigo, ni lo mío te servirá para nada. Serás un perfecto mierdecilla, tío. ¿De verdad vas a hacernos a tu madre y a mí esa putada?
===

No pongo el texto en cursiva porque es bastante largo. También supongo que me estoy pasando cuatro pueblos con el derecho a cita, pero estoy plenamente convencido de que el maestro Reverte aceptará de buena gana que use su tecla en mi web con estos fines.

En cualquier caso podéis encontrar el artículo original aquí y os recomiendo encarecidamente la lectura de su artículo cada semana. Para mí es una referencia, y para él estoy seguro de que soy un amigo ;)

Un abrazo hermano, no te pierdas estos carnavales.

RoDRi

Escrito por Anonymous Anónimo @ 4:45 p. m.

Existen inmortalidades que mueren sin saber por qué, cegadas por una adulteración del sistema nervioso debido a sustancias agenas a el organismo, que como un barco pirata, abordan, sabotean y matan lo mas preciado que tienes, tu vida. Este artículo apesar de la jerga juvenil que utiliza el gran Reverte, tiene detrás un gran peso, un autoritarismo moral que solo él puede plasmar en en texto como este, sin que se desvanezca el espíritu literario al que sigue aferrado.

Ha sido capaz de resumir un realidad en papel, sin tener que hacer uso de sus dotes linguísticas, esto, ya dice mucho del sentimineto del autor sobre el tema.

Cuando una persona utiliza su trabajo para mezclarlo con lo personal, la gente dice que está perdido, pero en este caso Reverte, ha ayudado a alguien a que no se pierda.

De ti para mi.

Sinceramente me lo esperaba.

 
Escrito por Blogger rodivi @ 6:51 p. m.

Has comentado como anónimo. ¿Quien eres?

RoDRi

 
Escrito por Anonymous Anónimo @ 1:01 a. m.

Thank you!
[url=http://etcrzmle.com/htbh/eaqp.html]My homepage[/url] | [url=http://qlsrklrd.com/jstq/wxgg.html]Cool site[/url]

 
Escrito por Anonymous Anónimo @ 1:01 a. m.

Well done!
My homepage | Please visit

 
Escrito por Anonymous Anónimo @ 1:02 a. m.

Good design!
http://etcrzmle.com/htbh/eaqp.html | http://upnwmlct.com/zyip/ljsv.html